Ortografía

Explicábase en clase las partes que componen la inscripción de depósito legal de un libro. Indicábase que a la abreviatura de la provincia le correspondía un número de registro y el año en el que este se efectuó. Ejemplificábase el asunto indicando que, por ejemplo, M 1234-2008 quería decir que el libro en cuestión se había registrado en Madrid, en el año 2008 y que le precedían 1233 registros.

Tomábase luego la abreviatura como referencia para otra explicación deductiva: la M se refiere a Madrid, la B a Barcelona, la V a Valencia, la SE a Sevilla… En un determinado momento, llega la pregunta crucial: “Si el libro se registra en Gran Canaria, ¿qué abreviatura aparece?”. Respuesta muy seria de un alumno: ¡JK!

Coda 1: dejando al margen al autor de la contestación, de los alumnos restantes solo uno se rió del dislate.

Coda 2: este relato es verídico.


Artículo publicado en Teldeactualidad