Presentación del libro “Del corazón a tus manos” de Guadalupe Santana Suárez…

Del corazón a tus manos de Guadalupe Santana Suárez [Beginbook Ediciones]. Primera edición: noviembre, 2016. ISBN: 978-84-946161-3-6

Del corazón a tus manos

Viernes, 25 de noviembre de 2016

Buenas noches.

Quiero dar las gracias a la autora por hacerme partícipe de este magnífico proyecto editorial que hoy nos convoca. Para quien les habla, ver nacer un libro es una experiencia que no deja de ser mágica por mucho que se repita con frecuencia. Es un ritual que, como editor, asumo consciente de la responsabilidad que conlleva trasladar el universo creativo de un autor desde la barcaza de sus originales (reescritos, revisados, atentos a una disposición primitiva) al gran transatlántico del volumen, que se erige como el acta notarial de un sentimiento poético del que debe ser muy respetuoso en su fidelidad el editor.

El proceso viene a ser siempre el mismo: llegan los versos, se leen cuando se dejan estos, se dejan estos tras ser leídos, se piensan los versos y en los versos, se amasan con delicadeza las palabras en la conciencia donde vamos dando forma al proyecto editorial, se recrean los versos, se editan… y, en los buenos libros, como ahora, se le da gracias a la vida por tener la oportunidad de enfrentarnos a un proyecto editorial como este.

A medio camino entre el autor y el lector, me hallo como depositario de un tesoro que he de proteger y que he de conducir con cuidado al otro lado, hacia el espacio donde habitan los lectores voluntarios -aquellos que conocen a nuestra autora y esperan sus frutos- y los involuntarios -los que no han llegado todavía y se cree que todavía les queda la enorme suerte de conocer a una autora que merece la pena.

En esta ocasión, el grato viaje editor no lo he hecho solo. He contado con el mejor acompañante que podría tener: un poeta como Julio Pérez Tejera. En mi pedante universo personal, él ha sido mi Virgilio y yo su Dante; y juntos, atentos a lo que debería ser una reescritura de la Divina comedia, nos hemos ido directamente al cielo, sin pasar por el infierno ni el purgatorio, donde no cabe ninguna Beatriz que nos reciba, sino la música celestial de nuestra poetisa.

A Julio no lo voy a descubrir ahora, todos lo conocen ya; tampoco voy a descubrir nada si consolido mi vocación por sus versos. Mis preferencias a él están publicadas en numerosos lugares, él las conoce muy bien -pues soy explícito en mis afectos- y mi círculo personal no dejará que mienta al respecto, pues no son pocas las ocasiones en las que alabo a nuestro buen poeta.

Por eso, me ha gustado mucho viajar con él en este conjunto de poemas que nos ofrece Guadalupe Santana. Ningún mejor guía poético que otro poeta, que otro traductor de sentimientos, que otro forjador de palabras; y si es Julio, mejor que mejor.

No me extiendo más porque no debo extenderme más, porque las palabras que hoy deben resonar en este templo cultural son las de la poesía y la música, porque el trabajo hecho por un servidor se muestra agradecido y humilde ante ustedes como no puede ser de otro modo.

Sí quiero sumar al agradecimiento a nuestra autora por hacerme partícipe del proyecto editorial, mi gratitud por permitirme formar parte de esta gran fiesta de la literatura, pues no cabe identificar de otro modo al acto público en el que se presenta un nuevo libro, y más si este es deudor de las huestes poéticas.

Antes de finalizar, me gustaría compartir con los presentes (ahora que tengo conmigo a dos grandes poetas), una reflexión filológica que, quizás, sea recibida con las necesarias apacibles voluntades que permitan su puesta en marcha.

Me dirijo al público en general, a las autoridades, a los especialistas, a los creadores… Creo que conviene ir formalizando la creación de un grupo de trabajo que trate de agrupar y estudiar la producción literaria de nuestro municipio desde la transición hasta nuestros días.

Creo igualmente que conviene revisar títulos, generar información, fijar trayectorias… y lo digo teniendo cerca de mí a dos autores como ellos. No sé qué legado dejaremos para la posteridad. No lo sé porque lo desconozco. Lo desconozco porque no lo he estudiado. No lo he estudiado porque, quizás, no se ha estudiado.

Sería oportuno saber qué se ha hecho, cómo han fraguado los versos, las prosas, los textos literarios, de nuestros autores. Tenemos grandes referentes documentales: las crónicas de Jesús Ruiz Mesa publicadas en Teldeactualidad, las actas del Círculo Cultural, los actos en la Casa-Museo León y Castillo, las presentaciones de libros realizadas en nuestro municipio, los mil artículos que ha generado el movimiento literario, los clubes de lectura…

Hay que inventariar el camino literario que contribuye a la identificación del pueblo y de quienes le dan su razón de ser. Conviene observar con perspectiva la secuencia de autores, obras y piezas que podríamos ubicar, por una razón u otra, en los límites administrativos y geográficos de nuestro municipio y que, de alguna manera, han ido poetizando nuestros días, con mayor o menor fortuna. En suma, hablo de reconocer a los premiados en humildes certámenes, de fijar para el tiempo el nombre de muchos vecinos que atesoraron la virtud de la palabra poética.

Esa es una ingente tarea que debería llevarse a cabo para que la historia de nuestras letras municipales, la humilde y, sin duda, emotiva historia, no se muera en los límites exclusivos de la denominada Escuela Lírica de Telde, dando así la impresión de que, tras este grupo, ya no ha habido en nuestra ciudad publicaciones, concursos, certámenes, reconocimientos, presentaciones, actos… envueltos en las palabras poéticas.

No me extiendo más. Ahí dejo la sugerencia.

Muchas gracias a todos y hasta siempre.